El secreto del membrillo (y algunas recetas)

Por 12 de Abril de 2020Recetas

En la canasta de esta semana el membrillo es protagonista. ¿Cómo puede ser tan rico al cocinarlo y tan amargo cuando está crudo? Aquí algunas curiosidades del membrillo y cuatro recetas para disfrutarlo esta temporada.

  •  “Membrillo” viene de “mimbre”. El origen de la palabra procede de las ramas del membrillero que son tiernas, flexibles y resistentes como las del mimbre.
  • Su historia es bien larga: siempre fue apreciado por sus propiedades terapéuticas y se sabe que era cultivado en la antigua Babilonia. Los griegos también lo cultivaban en Creta, lo confitaban con miel y lo consagraban a Afrodita, diosa del amor y de la fecundidad. Lo mismo los romanos; de ahí que en varias representaciones la diosa Venus tiene un membrillo en la mano.
  • El dulce fue muy popular en el siglo XII por el abundante uso que hacían en la cocina sefardí. Fue entonces una de las primeras frutas en convertirse en mermelada.

El membrillo por dentro

Entre sus principios activos tiene taninos (en especial las semillas), pectina, vitamina A y B. Es indicado para la gastritis o las úlceras gastroduodenales, para el síndrome del intestino irritable o diarreas.  Por la pectina,  es poderoso para disminuir los niveles de colesterol en sangre.  

El secreto de la cocción

Cuanto está crudo es amargo, duro, seco. Sin embargo, al cocerlo, adquiere un sabor suave y cambia de color: se transforma en rojizo. Esto sucede porque el calor ablanda las paredes celulares de pectina y la astringencia provocada por los taninos. La combinación de calor y acidez consiguen que el oxigeno del aire forme “pigmentos antociánicos” que son colorantes naturales presentes en la mayoría de las plantas. Básicamente, lo que sucede es una completa alquimia.

Cuatro recetas

Para variar el dulce o la mermelada, encontramos muchas recetas en Internet. Aquí algunas de las destacadas.

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